lunes, 8 de abril de 2013

ATARDECER


La tarde agoniza en lamparazos de sangre
Como abominando cansancios, soledades
Y largas notas de fagot, o simplemente
Motores que agujeran el silencio de mirarte
La tarde, como una enredadera palidece
En las bocatomas de las tiendas comerciales
La tarde, como una pincelada se desmaya
Y las tiendas se iluminan bautismales
Como un baile afrodisiaco y desmadrado
La tarde se doblega y se encorva lentamente
Y despilfarra sus últimos lamentos
En una acuarela de luces titilantes