sábado, 2 de febrero de 2013

¿DÓNDE ESTÁ OSCAR ALFARO?





Interrogué a las bibliotecas:
¿Dónde está Oscar Alfaro?
Transité los anaqueles
Y los códigos de barra
Desafié inútilmente
Catálogos cansados
Solemnes vendedores
Precozmente encanecidos
Que no entendieron
Mi seño inquisitivo
Visité viejos libreros
Desempolvando años
Y memorias improbables
Buscando inútilmente
Abominando olvidos
¿En qué lugar exacto
Te perdiste amigo mío?
La historia, tú lo sabes
Trastabilla, se equivoca
Repite los mismos
Senderos conocidos
Condecora generales
Ensalza el homicidio
Para la historia no existen
Los pobres ni los niños
¿Dónde encontrarte, entonces
Alfaro, amigo mío?
Entre los nombres
Estaba tu nombre
Pero tú no estabas
Entre los cantos
Ausente
Entre las vocales desmayabas
Los eruditos, citaron de memoria
Tres o cuatro líneas
Había fechas, homenajes
¡No eras tan solo un sueño mío!
Pero no estaban tus versos
No estaban las rondas
No estaban el vino
Estaba tu nombre
Pero no estabas tú, mi amigo
Los sabios se encogieron
De hombros, o movieron
Solemnes la cabeza
Te mezquinaba la memoria
De las crestomatías
No estabas en los credos
Ni en las avemarías
No te citaban en la escuela
Ni en los cafés etéreos
No campeabas en la arena
De los sacerdotes
De la sabiduría
¡Ay, Alfaro! ¿Cómo
Estrecharte la mano?
Trepé al aire entonces
Donde el aire se trasquila
Y hurgué silencios insondables
Sin encontrar tu poesía…
Seguí huellas delirantes
Eones de tristeza macilenta
Países de pura geografía
Hasta tierras luminosas
De héroes y olvido
Interrogué callejas
Repletas de sol y vino
Almacenes aplastados
Ventas de comida
Escuelas con avispas
Y risas de niño
Y te encontré en las calles
En las casas encaladas
En el sol de media tarde
En polvorientos caminos
Porque en las risas, en las rondas
En las coplas de las viñas
En las manos de tu pueblo
Ahí habías renacido.



©René de la Barra Saralegui