sábado, 23 de junio de 2012

Castel y Otelo.

   Volví a leer "El Túnel" de Sábato, creo que por cuarta vez, y ahora estoy re-leyendo Otelo; además, revisé un par de escritos sobre Paranoia, de Gaëtan Gatian de Clérembault, uno de los clásicos de la psiquiatría francesa; estoy convencido de que Juan Pablo Castel supera a Otelo en materia de celos, porque Castel "el pintor que mató a María Iribarne", no necesita de las intrigas de Yago para desencadenar una tragedia; tiene su propio Yago interno, pero un Yago sin propósito, sin siquiera maldad, un Yago que teje intrigas de la nada y para nada, que no siembra pruebas, porque no las necesita, las encuentra a medida que las crea con un pensamiento impecable, pero desquiciado.
De esto se tratará mi próximo ensayo.
Espero compartirlo con todos ustedes.